La circulación por las autopistas y vías rápidas de Hungría está condicionada a la posesión de una viñeta electrónica válida (e-viñeta). El sistema es completamente digital y la falta de viñeta o la introducción de datos incorrectos puede dar lugar a penalizaciones significativas. Cada año, numerosos conductores acaban pagando multas no por mala fe, sino por descuido o desconocimiento de las normas.
En Hungría no existe viñeta física. El derecho a utilizar las vías de peaje se registra exclusivamente de forma electrónica, en función del número de matrícula del vehículo. La verificación se realiza automáticamente mediante una amplia red de cámaras fijas y móviles que identifican el vehículo y lo comparan con la base de datos nacional de viñetas. Según la información oficial publicada por el operador del sistema de peaje, cualquier uso de las vías de peaje sin una viñeta válida se considera uso no autorizado, incluso si la ausencia de la viñeta fue accidental.
Las situaciones más frecuentes que dan lugar a sanciones están relacionadas con errores aparentemente menores. Un solo carácter mal introducido en la matrícula, la selección de una categoría de vehículo incorrecta o el uso de una viñeta caducada son suficientes para generar automáticamente una penalización. El sistema no tiene en cuenta la intención, sino únicamente la exactitud de los datos existentes en el momento de la verificación.
No obstante, la legislación húngara ofrece una protección importante a los conductores mediante un período de gracia de 60 minutos. Si un vehículo entra en un tramo de peaje sin viñeta, esta puede adquirirse dentro de una hora desde el momento de acceso, sin que se aplique ninguna penalización. Una vez transcurrido este plazo, desaparece el derecho de corrección y el sistema puede generar automáticamente el recargo.
Cuando se detecta un uso no autorizado de las vías de peaje, las autoridades húngaras emiten una notificación de pago (excess charge) al propietario del vehículo. No se trata de una multa de tráfico clásica, sino de una reclamación civil de pago, gestionada por el operador oficial del sistema de peaje. La notificación se envía normalmente por correo postal a la dirección de matriculación del vehículo e incluye la fecha de la detección, el tramo utilizado y el plazo de pago.
Para el año 2026, los baremos orientativos indican que la penalización estándar por falta de viñeta se sitúa generalmente en torno a 26.000–27.000 forintos húngaros, si se paga dentro del plazo establecido. Según la información oficial, si el pago no se realiza en un plazo de 60 días, el importe puede aumentar de forma considerable, alcanzando más de 80.000–90.000 forintos, en función de la duración del retraso y del procedimiento de recobro aplicado. En algunos casos, la deuda puede transferirse a empresas de cobro, incluso fuera de Hungría, lo que implica costes adicionales.
El pago de la penalización debe efectuarse conforme a las instrucciones indicadas en la notificación oficial, a través de canales autorizados. El pago puntual es esencial, ya que ignorar el documento no conlleva la anulación del importe, sino su incremento.
En caso de recibir una notificación de este tipo, en la primera página del documento, en la esquina superior derecha, figura una dirección oficial de correo electrónico a la que pueden enviarse solicitudes de aclaración o corrección. La comunicación se realiza por escrito, indicando el número del expediente y adjuntando el comprobante de compra de la viñeta. Aunque la solicitud se envíe por vía electrónica, la respuesta no se comunica por correo electrónico, sino que se remite posteriormente por correo postal a la dirección de correspondencia del propietario del vehículo.
Es importante saber que estas solicitudes se analizan exclusivamente en casos de errores materiales, es decir, errores tipográficos evidentes que no modifican la identidad real del vehículo. Un ejemplo típico es la introducción incorrecta de un dígito o una letra en la matrícula, como “AB12BNC” en lugar de “AB11BNC”, o casos similares de inversión o duplicación accidental de caracteres. En estas situaciones, si la viñeta se adquirió para el mismo período y para un vehículo claramente identificable, la corrección puede ser aceptada.
No se consideran errores materiales y no pueden corregirse las situaciones relacionadas con la categoría del vehículo, el tipo de viñeta o el período de validez. La selección de una categoría incorrecta, aunque la viñeta haya sido pagada, se considera uso no autorizado de la vía, y la penalización sigue siendo aplicable. Del mismo modo, las discrepancias que alteren de forma sustancial la matrícula o que puedan corresponder a otro vehículo no suelen aceptarse para corrección.
En la práctica, la mayoría de las penalizaciones pueden evitarse mediante una planificación mínima. Comprar la viñeta antes de entrar en Hungría, comprobar cuidadosamente los datos introducidos y conservar el comprobante de pago son medidas sencillas pero esenciales. Para quienes transitan con frecuencia por Hungría, la viñeta anual es la opción más segura, ya que elimina el riesgo de caducidad o de compras repetidas.
El sistema electrónico de peaje de Hungría es eficiente y rápido, pero funciona con una regla clara: la responsabilidad de la exactitud de los datos recae exclusivamente en el conductor. Una verificación de unos segundos antes de iniciar el viaje puede marcar la diferencia entre un trayecto sin preocupaciones y una penalización costosa.